Del checklist a la capacidad real

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Del checklist a la capacidad real

Del checklist a la capacidad real 2560 1280 Centro de Ciberseguridad Industrial

Cómo MACIN convierte la ciberseguridad industrial en un apoyo estratégico (con dos casos prácticos)

En ciberseguridad industrial (OT/ICS) hay una trampa muy común: confundir “tener controles” con “tener capacidad”. Muchas organizaciones pueden “pasar” un checklist porque existe un procedimiento, un SOC, una herramienta de tickets o una política de parches. Pero cuando llega un incidente real —con presión por continuidad, sistemas legacy, terceros conectados y ventanas de parada limitadas— aparece la pregunta que de verdad importa:

¿Esto funciona de forma consistente en planta… o solo existe en papel?

Ahí es donde MACIN aporta valor: te ayuda a pasar de una verificación binaria (“sí/no”) a una medición de madurez que refleja si la organización tiene capacidad real, repetible y mejorable. Y eso, para Dirección, tiene un efecto inmediato: priorizar inversiones, justificar decisiones y demostrar avance con evidencia, no con percepciones.

¿Por qué en OT el checklist se queda corto?

Un checklist es útil para arrancar, pero suele fallar en tres puntos clave:

  1. Mide existencia, no eficacia.
    “Hay un procedimiento” no significa que se ejecute bien bajo presión, ni que esté adaptado a OT.
  2. No captura interdependencias.
    En industrial, la capacidad depende de procesos + personas + tecnología + resultados. Si una pata falla, el control “no aguanta”.
  3. No prioriza por impacto operativo.
    Todo parece urgente; sin madurez, es fácil invertir donde más “se ve”, no donde más riesgo se reduce.

MACIN ha sido construida por profesionales con amplia experiencia y trabajo de campo para aportar valor y poderlo convertir en palanca de reporte a la Dirección.

  • MACIN no es un informe más; es un instrumento para gobernar un programa OT. Te permite:
    • obtener una línea base clara (por dominios y prácticas mapeados contra marcos de referencia),
    • identificar brechas de “papel vs operación”,
    • construir un roadmap priorizado (qué hacer primero y por qué),
    • alinear OT, IT y dirección con un lenguaje común,
    • y repetir la medición para demostrar mejora continua.

Puesto en términos de Dirección: reduce incertidumbre, mejora la toma de decisiones y ayuda a proteger continuidad, seguridad y producción con acciones trazables.

Y como la mejor forma de poderlo comprobar es con ejemplos o casos y uso, vamos a particularizar su uso en dos contextos:

Caso 1: Gestión de incidentes OT

Lo que “ve” un checklist vs lo que “ve” la madurez (MACIN – Dominio 8)

Escenario realista: un proveedor intenta conectarse fuera de ventana a una estación de ingeniería. El SOC detecta actividad anómala. Operación pide prudencia para no afectar producción.

Visión checklist (binaria):

  • “Existe procedimiento de respuesta a incidentes”
  • “Hay SOC/CSIRT y escalado”
  • “Se registran incidentes en tickets”
  • “Se hizo algún simulacro”

Conclusión checklist: “Gestión de incidentes implementada”.

Análisis bajo la lógica de revisión de madurez MACIN (capacidad real):

MACIN baja al detalle de las capacidades que deben funcionar de punta a punta:

  • Detección y triaje con lógica OT: clasificación, severidad e interpretación con contexto (8.1.1 – 8.1.3).
  • Decisión y escalado sin improvisación: cuándo un evento pasa a incidente, a quién se escala y cómo se opera el ciclo (8.2.1 – 8.2.5).
  • Respuesta ejecutable en planta: roles entrenados, playbooks OT, actividades por fase y criterios de continuidad (8.3.1 – 8.3.4).
  • Comunicación y coordinación: partes interesadas, notificación y coordinación con terceros preservando evidencias (8.4.1 – 8.4.3).
  • Lecciones aprendidas: análisis proporcional, mejoras que se cierran y ejercicios que validan eficacia (8.5.1 – 8.5.3).

Diferencia clave: el checklist demuestra que “existe un plan”; la madurez evidencia si ese plan se puede ejecutar y si mejora con cada ciclo.

Caso 2 : Gestión de vulnerabilidades en OT

Del “tenemos política de parches” a “sabemos qué tratar, cuándo y cómo” (MACIN – Dominio 3)

Escenario realista: se publica una vulnerabilidad crítica que afecta a un software de HMI/engineering. En OT no se puede escanear agresivamente, el parche requiere parada y el proveedor tarda en validar. Mientras tanto, hay riesgo.

Visión checklist (binaria)

  • “Tenemos política de parches”
  • “Hacemos escaneos periódicos”
  • “Tenemos un registro de vulnerabilidades”
  • “Aplicamos parches cuando se puede”

Conclusión checklist: “Gestión de vulnerabilidades implementada”.

Análisis bajo la lógica de revisión de madurez MACIN (capacidad real):

MACIN convierte esa situación en un conjunto de prácticas que, si maduran, evitan el “caos” de cada CVE:

1) Gobernar el proceso (no solo reaccionar)
  • Definir objetivos, criterios, recursos; documentar/aprobar el proceso; comunicar y revisar necesidades (3.1.1 – 3.1.4).
    Pregunta clave: ¿tenemos reglas claras para OT (qué se puede escanear, qué no, y cómo se decide)?
2) Identificar, evaluar y priorizar con contexto OT
  • Fuentes de información, recolección continua, pruebas manuales/automatizadas seguras, interpretación, evaluaciones y priorización/comunicación (3.2.1 – 3.2.6).
    Pregunta clave: ¿priorizamos por “CVSS alto” o por impacto real en el proceso (exposición, criticidad del activo, compensaciones disponibles, ventana de parada)?
3) Tratar la vulnerabilidad sin romper operación
  • Analizar opciones e impacto operativo, planes de tratamiento, ejecución de mitigaciones, registro de excepciones y comunicación del riesgo residual (3.3.1 – 3.3.5).
    Ejemplo de madurez: si no se puede parchear ya, se define tratamiento: segmentación temporal, control estricto de acceso remoto, hardening, reglas específicas, monitorización, y una excepción formal con caducidad y plan.
4) Medir efectividad y mejorar
  • Monitorizar cumplimiento/efectividad, comunicar estado y establecer planes de mejora (3.4.1 – 3.4.3).
    Resultado de negocio: menos “sustos” repetidos, menos deuda técnica invisible y decisiones trazables (por qué se acepta, mitiga o parchea).

Diferencia clave: el checklist te dice “hay política”; la madurez te dice si existe una capacidad sostenida para gestionar vulnerabilidades OT con realismo operativo, decisiones documentadas y resultados medibles.

Estos dos casos pueden servir de ejemplo para poder evidenciar las diferentes visiones que proporcionan la revisión basada en Checklist y la evaluación de madurez. En esta nueva actualización de MACIN además, se han establecido criterios de madurez para cuatro pilares esenciales que deben ser coherentes y consistentes:

1) Procesos: convertir intención en operación repetible.

Qué aporta: el eje de Procesos te dice si la organización tiene una forma estandarizada y gobernada de hacer las cosas (definir, ejecutar, revisar, mejorar).
En OT esto es crítico porque, si el proceso es débil, todo se vuelve “ad-hoc” cuando hay urgencias (paradas, incidencias, cambios, soporte de proveedores).

Qué “desenmascara” frente al checklist: que “exista un procedimiento” no implica que haya criterios claros, fases, roles, escalado, revisión y mejora. Un proceso maduro se nota porque reduce improvisación y acelera decisiones sin romper continuidad.

2) Personas: pasar de héroes a capacidades institucionales

Qué aporta: el eje de Personas mide si hay roles definidos, competencias, formación y entrenamiento suficiente para ejecutar el proceso (no solo entenderlo).
En ciberseguridad industrial, la brecha habitual no es “falta de gente”, sino falta de entrenamiento cruzado (SOC–OT–operación–mantenimiento) y dependencia de individuos clave.

Qué “desenmascara” frente al checklist: un organigrama no equivale a una capacidad. La madurez en personas se ve cuando la organización responde bien incluso si “no está la persona X” y cuando se entrena para escenarios OT reales.

3) Tecnologías/Herramientas: tener medios útiles, integrados y mantenidos

Qué aporta: el eje de Tecnologías pone foco en si las herramientas existen, están bien configuradas, integradas y se mantienen vivas (casos de uso, reglas, cobertura, automatización).
En OT es frecuente tener herramientas “heredadas” o “infrautilizadas”, o usar soluciones IT sin adaptar a restricciones OT.

Qué “desenmascara” frente al checklist: comprar una herramienta no crea capacidad si no hay tuning, integración, procedimientos operativos y una estrategia de despliegue por criticidad.

4) Resultados: demostrar efectividad (y poder mejorar)

Qué aporta: el eje de Resultados es el que más rompe con el checklist: obliga a mirar qué se consigue y cómo se demuestra (métricas, trazabilidad, cobertura, lecciones aprendidas, reducción de repetición).
Es el “cierre del círculo”: sin resultados, no hay retroalimentación real ni priorización basada en evidencia.

Qué “desenmascara” frente al checklist: puedes “cumplir” y aun así no saber si detectas a tiempo, si tu respuesta reduce impacto o si repites incidentes por las mismas causas.

Por tanto, como hemos podido ver a lo largo de los ejemplos y del análisis de los pilares en los que se basa MACIN, podemos obtener como conclusiones las siguientes:

  • MACIN te ayuda a saber dónde estás de verdad (no dónde crees estar).
  • Te ayuda a decidir qué hacer primero (priorización con sentido operativo).
  • Te ayuda a demostrar progreso (evidencia y mejora continua).

Te ayuda a alinear equipos (OT/IT/dirección, con un marco común).

Javier Cao Avellaneda

Coordinador del Centro de Ciberseguridad Industrial

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